Los mitos del Cthulu: El Neonomicón
octubre 13th, 2011 § Dejar un comentario
El horror hoy ha llegado a la árena política y ahí ha generado sus propias bestias. Por eso es que pienso que es el momento ideal para volver a los mitos terrorificos de principios de siglo XX, pienso sobre todo en la imagen del Cthulu, en Howard Phillips Lovecraft, pero más que nada pienso en el Neonomicón escrito por Alan Moore e ilustrado por Jancen Burrows. Un comic que trae de vuelta la mítica presencia del Cthulu y los primordiales.
Cuando nos toca ver una realidad intervenida cada vez más por especuladores nauseabundos, especies de demiurgos del orden mundial, es que uno suele pensar en lo catastrófico. “Imaginar el fin del mundo es fácil, un asteroide acabando con la vida y ya está, ¿pero no podemos imaginar el fin del capitalismo?”, dijo hace unos días Slavoj Zizek a los cabros de Ocupa Wallstreet. Es por eso que la imágen está ahí condensada en las perversiones de Moore como un conjunto de seres primigenios, no llegando desde el espacio, sino que emergiendo, ascendiendo desde la profundidad.
(La relación en todo caso la hago yo, en mi improvisado taller retórico, lleno agujeros, mesas quebradas, espacios malolientes y sillas para no sentarse).
El prestamo está ahí, ¿Será acaso que el fin del capitalismo emerge desde un interior primigenio? tanto así como ocupando las calles y quedándose en ellas como si fuésemos visitantes originarios. “El capitalismo no morirá de muerte natural”, dijo Walter Benjamin a solo unas millas de aquella realidad alterna que comenzaba a figurar Lovecraft por esos mismos años. En los mitos del Cthulu se condensan elementos disímiles, lo ideal (lo interreno originario de un planeta en pleno génesis) y lo material (la certeza de la aparición) , he ahí una pista. Por eso es que lo catastrófico quiso ser tomado en manos de los medios, sobre alarmando a la población de que el peligro de la extinción orbita en dirección a la tierra. Nada que ver el elemento catastrofista debe ser usurpado por quienes estamos dormidos bajo el oceano y los trasatlánticos, “Estos monstruos, nunca domesticados. Se manifiestan de nuevo con todo su poder cuando, en el sueño, descendemos a las profundidades del alma donde habitan”, señaló en su oportunidad Rafael Llopis hablando de los Primordiales en los Mitos del Cthulu.
El horror del capitalismo se anota en una servilleta.
Nosotros llevaremos a la realidad la idea de los primordiales ocupando la superficie. Han depredado tanto, han cavado fosas innombrables (hasta en los sueños), el miedo les saltará en la cara.
Qué recomiendo:
>>Neonomicón de Alan Moore y Jancen Burrows
