Estamos en la fiesta y hay un monton de invisibles
Todos se golpean
Los tropeles se golpean
carteles se dibujan, se golpean
son pegados en cavernas
Algunas llantas cavan espacios en la vereda
y un par de pacos detienen la Histeria
alguién dejó un poema a medio hacer ahí en el piso
en la mesa
La belleza será convulsiva o no será
me lo dijo ella
La convulsiva , la meretriz y dueña del puterio en donde nadie sale si no es perdiendo algún miembro
Bebiendo así da rabia el no comerse los mocos
o saltar del plato al acabar la fiesta
Al final la revolución parecía una fotonovela
un pasapeliculas
el potro de la resaca
donde todos lloran impertérritos y se navajean votos en un festival
No queremos más tristeza
hoy queremos la pesadilla blanda y despertar a gritos
Hay mucha gestión por comisión
En el linde
en el valle, un edificio de gobierno, una pieza oscura, dos muertos se trenzan a golpes, espantan el orgasmo
luego de eso se sigue bebiendo ¿”para no ser martir esclavo del tiempo”?
y se bebe de nuevo
para dejar la belleza mancita y chantarle el pico por la raja
a que duela
No me quejo de mis amigos
todavía quedan escenarios donde mirarnos
la nariz estará sentada en primera fila
les digo
todavía quedan juzgados donde seran timbradas sus fichas
y podremos caminar
de la mano de algunos niños salvajes
o del bienaventurado padre: Mandinga y su cumbia
Un olor a miaos iluminará
traficantes
practicaran a tiros
con la matagatos
Exageremos la armada
la torcida en la que nadie creyó.
