A falta de decir algo más concreto a lo expresado por Corvino en su blog, sólo me queda reproducir su opinión respecto a la atmosfera con que quedó el escenario latinoamericano luego del “rescate” de rehenes. Aquella acción militar, que terminó por darle la libertad a Ingrid Betancourt (acaso un impecable ataque realizado por los hombres X), se expresa como una trama muy precisa de los revueltos vientos que surgen en las planicies y montañas sudamericanas. Asistimos a la reconfiguración y metamorfosis de la derecha en América Latina. En Chile hace mucho que observamos aquella falacia de derecha que comienza a utilizar diligentemente los vacios discursos de izquierda para instaurar sus mascaradas amables. Michelle Bachelet lejos de ser el icono progre se sube al carro al condenar a las FARC y postular a Ingrid al Nobel de la Paz¿¿?!!. Chavez se retuerce entre sus esquelas de Bolivar y el sueño sudamericano, que es su palacio. Y todos los derechistas del mundo parecen unirse en este festin que cambió las armas por los derechos humanos.
