Azucena bosteza, a punto de convertirse en un modelo robótico que desconozco. Emite señales parecidas a una tostadora manejada por control remoto. Se rió mucho conmigo, no puede negarlo. También mucho lloró conmigo, eso no puedo negarlo, pero si equilibramos ambos índices porcentuales se puede decir que fuimos una pareja ¾ feliz, que lo que no teníamos de felicidad lo teníamos de espanto (sobre todo en las mañanas).